Se lo ha planteado?

Hoy he oído en la radio que en Gran Bretaña ya ha muerto más gente por COVID que británicos durante la Segunda Guerra Mundial

También he oído a un médico decir, a las 8 de la mañana, que en su hospital habían muerto 5 personas de COVID durante la noche

Se contabilizan más de 400 muertos diarios en España desde hace días

Más de 2 millones de muertos, que se sepa, a nivel mundial desde que empezaron los contagios

Y todavía hay gente que no lleva la mascarilla, la lleva mal, pasa de guardar la distancia y cree que lo importante es “su libertad”.

Pero la libertad de uno acaba donde empieza la de otro. O cuando ese uno muere. O cuando contagia a alguien que muere. Ese uno, se lo ha planteado?

Cosas que me hacen sonreír

Después de tres meses de baja, y uno de teletrabajo, hoy he tenido una vídeo-reunión con un compañero que estaba en la oficina. Estábamos hablando y de repente han empezado a pasar todos mis compañeros y compañeras de trabajo por detrás para saludarme con la mano

Esto hace sacar una sonrisa a cualquiera

Siglo XXI cambalache…

Como dice la canción

Que el mundo fue y será
Una porquería, ya lo sé
En el quinientos seis
Y en el dos mil, también…

y en el 2020 ya ni te cuento. Las cosas no han cambiado mucho desde que se escribió esta canción, allá por la década de los 30 del siglo pasado. Basta echar un ojo a la letra de este tango mítico para ir asintiendo con la cabeza en cada verso. Y cambiar siglo XX por siglo XXI, aunque no rime y cueste seguir el ritmo

Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé, en el quinientos seis y en el dos mil también; que siempre ha habido chorros, maquiavelos y estafáos, contentos y amargaos, valores y dublé. Pero que el siglo veinte es un despliegue de maldad insolente ya no hay quien lo niegue, vivimos revolcaos en un merengue y en un mismo lodo todos manoseaos.

Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador. ¡Todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor! No hay aplazaos ni escalafón, los inmorales nos han igualao… Si uno vive en la impostura y otro roba en su ambición, da lo mismo que si es cura, colchonero, rey de bastos,caradura o polizón.

¡Pero que falta de respeto, qué atropello a la razón!

¡Cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón! Mezclaos con Stavisky van don Bosco y la Mignon, don Chicho y Napoleón, Carnera y San Martín. Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclao la vida, y herida por un sable sin remache ves llorar la Biblia contra un calefón.

Siglo veinte, cambalache, problemático y febril, el que no llora no mama y el que no afana es un gil. ¡Dale nomás, dale que va, que allá en el horno nos vamo a encontrar! ¡No pienses más, sentate a un lao, que a nadie importa si naciste honrao! Es lo mismo el que labura noche y día como un buey que el que vive de los otros, que el que mata o el que curao está fuera de la ley.

Enrique Santos Discépolo ( https://es.wikipedia.org/wiki/Cambalache )

Nota: un cambalache es una tienda de segunda mano de ropa, muebles, bisutería,… (https://dle.rae.es/cambalache)

Queda escrito

Hace unos meses una psicóloga me dijo que aprovechara que me gusta escribir para volcar en palabras todo lo que me daba vueltas en la cabeza. Escribir es terapéutico, dijo ella, sobre todo si ya tienes costumbre de poner negro sobre blanco tus pensamientos, ilusiones y manías, tus gustos y tus disgustos, tu vida.

Llevo años con este blog. He pasado buenos y malos momentos, me he centrado en unas cosas o en otras, he podido disfrutar o me he hundido en el fango. Y casi todo está escrito.

Escribir es terapéutico, desahoga cuando no tienes otra manera de hacerlo. O simplemente cuando no sabes otra manera de hacerlo. Escribes sin pararte a pensar si está bien o mal. Solo dejas fluir las palabras. Y te das cuenta de que es el único momento en que fluyen. Y no sabes si luego leerlo otra vez, borrarlo, guardarlo o publicarlo. Porque a veces da miedo lo que escribes. A ti te da miedo. Muestras tus pensamientos, salen a la luz a veces sin un filtro previo.

Te has desahogado escribiendo, queda escrito lo que piensas, pero no sabes ni eso es bueno. No sabes si es buena idea que lo lean otros. Los últimos años de tu vida te has dedicado a mostrar tu dolor para que otras personas vean que no están solas. Pero no sabes si eso te ha hecho vulnerable. Si ahora necesitas contarlo, cuando lo que te gustaría es callarte y que nadie supiera que no estás bien.

Lo que sabes que solo escribiendo cuentas cosas que a veces ni siquiera te atreves a pensar. Que el poner en palabras físicas los pensamientos ayuda a que broten de tu mente. Es eso lo que hay que hacer? Por lo visto no es bueno quedárselo todo para uno mismo. Mejor fuera que dentro, dicen algunos.

Por eso he cogido el ordenador y me he puesto a escribir. Sin una preparación, sin saber qué era realmente lo que iba a plasmar en un texto. Sin saber si solo iba a escribirlo o también a publicarlo. Todavía no lo sé. Solo sé que que todo esto queda escrito.