Reflexiones en época de incertidumbre

Futuros distópicos, historias de género postapocalíptico, cuentos de épocas pasadas… la situación que nos ha tocado vivir se asemeja en demasía a lo que se cuenta en esas páginas. Páginas que pareciera que nunca se iban a tornar en realidad, pero que parece que están escritas sobre el papel de nuestra vida.

Vida que cambia de un momento a otro. Lo que otrora era habitual, hoy es un simple recuerdo, un deseo que no se sabe si se cumplirá. Lo que antaño nos preocupaba, parecen nimiedades en comparación con lo que sucede a nivel mundial. Salir a la calle es peligroso, esquivando a la gente como si de una horda de zombies se tratara, intentando salir indemnes de tamaña gesta. La naturaleza toma el control.

Da igual si el Gran Hermano vigila. La otra opción es perder el contacto con el resto de la humanidad. Ciudadanos libres pidiendo gobiernos dictatoriales porque no saben que hacer con su libertad amenazada. Chivatos, espías, delatores,… el miedo en estado puro.

Personas mirando por la ventana, añorando tiempos mejores, sin saber si esos tiempos volverán. Añoranza de situaciones que hace semanas les hastiaban en demasía. Arrepentimientos por visitas no realizadas, salidas aplazadas, abrazos no dados. Remembranza de épocas pasadas que no aprovecharon, de vidas que parecen desperdiciadas.

Vidas en búnkers con ventanas a un exterior casi vetado. Vidas en convivencia obligada. Vidas parcialmente detenidas por un ente invisible, por el miedo a una falta de futuro, o simplemente a un futuro incierto. Si es que alguna vez el futuro no lo ha sido.

Información en exceso. Noticias sin ton ni son. Datos que sobrepasan el nivel de aceptación de cerebros compungidos. Cerebros que borbotean intentando entender y asimilar todo lo que se cuenta, todo lo que hace, todo lo que se debe hacer. Cerebros que tratan de aceptar una situación nueva o simplemente olvidada.

La historia cuenta que esto ha pasado, y que pasará. La peste, la gripe española,… el sida. Grandes plagas de la humanidad. Amenazas, guerras contra la naturaleza, que se han cobrado víctimas y que luego han desaparecido en el olvido.

La omnipotencia del ser humano es solo una utopía. El universo, o simplemente la misma vida, demuestra que nada está bajo el poder de nadie.

Cosas que me exasperan: las preguntas tipo test negativas

Aquí estoy, a las 6 de la mañana , intentando estudiar para las oposiciones que vendrán.

Cómo típica estudiante de ciencias me cuesta Dios y ayuda estudiar el temario legislativo. Leyes y más leyes, reglamentos directivas, artículos,…

Leo y leo y todo me parece lo mismo. El lenguaje jurídico y administrativo no está hecho para cualquiera. Por esa razón, y por muchas otras, a la hora de estudiar esta parte del temario me dedico hacer exámenes tipo test. Leo las preguntas, leo las respuestas, y busco las posibles soluciones entre los múltiples apuntes y leyes disponibles en Internet.

Hasta ahí todo bien. Con mayor o menor dificultad voy encontrando lo que busco.

El problema viene cuando, a la dificultad de las palabras raras, y de párrafos enormes sin comas, añadimos las preguntas tipo test redactadas con inquina. Frases rebuscadas con dobles negaciones, que lo único que pretenden es aniquilar la voluntad del estudiante.

Y en una de esas me he encontrado esta mañana.

Varios minutos he dedicado a intentar entender un “no es cierto que: no sean inadmisibles…”

En mi cabeza han empezado a rodar todos esos noes y negaciones recurrentes, y mis pensamientos van girando alrededor de ruedas dentadas, cómo Chaplin en su película, sin poder salir de ahí y empezando a echar humo.

No sé si serán las horas, la falta de capacidad mental, pero las preguntas tipo test con dos o más negaciones se me resisten. Quizás mi mente solo sea capaz de procesar una sola negación, como mucho dos. Aplico la norma lógica de que uno y uno se eliminan dando un sí, pero me parece tan ilógico que se compliquen tanto la vida negando una negación, con lo fácil que es hacer una frase en afirmativo, que me bloqueó y no soy capaz de encontrarle esa lógica que tanto necesito para entender las cosas.

Quizás y solo quizás, los encargados de redactar las preguntas de un examen de oposiciones tipo test lo único que quieren es que la gente suspenda. Porque a menos personas que aprueben el tipo test, menos exámenes tendrán que corregir. Ahí sí que hay lógica aplicada pura y dura, y no en las preguntas tipo test con dos o tres negaciones.

Recuerdos de una vida: mi abuelo fue a la guerra

Hoy hemos encontrado una caja llena de papeles en el armario de mi madre. De vez en cuando pasa, y estos encuentros a veces nos permiten recordar a mi abuelo.

En este caso han aparecido los papeles de cuando mandaron a mi abuelo a la guerra. Mallorca era del bando nacional, y cuando te llamaban a filas, o les hacías caso o tu vida y la de los tuyos corría peligro.

Así que mi abuelo se encontró, son comerlo ni beberlo, yendo a combatir a la guerra civil española

Seguro que como mi abuelo, muchos hombres más fueron enviados al frente de combate. Estaban en la reserva, viviendo tranquilamente, con sus familias, trabajando, disfrutando de la vida (o no) hasta que una serie de personas decidieron que los problemas no se podían solucionar hablando y que era mejor liarse a tiros

Le tocó la novena compañía del segundo batallón del regimiento de infantería de San Marcial, y junto con ellos tuvo que pelear en dos grandes batallas. En una incluso parece que les dieron una medalla.

Pero lo importante es que consiguió volver vivo a casa. Qué más da donde batallara, en qué bando lo hiciera o si estaba de acuerdo o no con lo que hicieron (que os puedo asegurar que no lo estaba). Nadie tendría que pasar por eso. Nadie tendría que tener que ir al frente a pelearse porque cuatro mandamases no quieran dar su brazo a torcer, y no sean capaces de hablar y dialogar como personas.

 

Recuerdos de una vida: El hambre después de la guerra

Esta tarde mi madre ha comprado boniatos y los hechos hecho al horno. El hacerlos y comerlos nos ha recordado a mi padre y que los odiaba a muerte. La razón? muchos días era lo único que había en su casa cuando era niño.

Contaba que siempre había una olla con boniatos en el fuego en la chimenea, y si alguien se quejaba de hambre, mi abuela los señalaba. Las cosas no eran fáciles en los años 40.

También recuerdo que nos contaba que iba con mi abuelo al campo a coger hierbas, raíces, frutas y todo lo que fuera comestible. Que mi abuela compraba en el mercado las naranjas más feas porque eran más baratas, y mi abuelo consintió que sus hijos pequeños fueran con el grupo de falangistas porque los llevaban de excursión y les daban de comer.

En la familia de mi madre las cosas iban un poco mejor, pero tampoco estaban muy boyantes. Recuerda los viajes en tren de mi abuela para conseguir comida de estraperlo. Como iban en combinación con otras mujeres y tiraban los sacos de comida antes de llegar a la estación para que los guardias no les pillaran. Y miles de veces ha contado que el pan que tenían era el que les daban con la cartilla de racionamiento, un pan oscuro y duro. El pan blanco solo era para ricos. Como se “engañaban” poniendo aceite y pimentón y diciendo que era sobrasada.

Como he dicho, eran tiempos duros que dejaron huellas en la memoria de todos los que los vivieron.

La culpa es de ella?

Estoy que echo humo por las orejas.

Ayer oí por la radio que han culpado de abuso sexual a una serie de individuos que violaron en grupo a una menor, y las condenas son las más altas posibles por ese tipo de delito. Y por qué no les condenan por violación? Pues resulta que la chica estaba inconsciente porque había bebido, y como estaba inconsciente y no tuvieron que ejercer violencia ni intimidación para penetrarla uno detrás del otro, el código civil considera que ero no es violación sino abuso.

Me parece perfecto.

Luego va la señora Álvarez de Toledo y se ratifica en las declaraciones que hizo en la campaña electoral, diciendo que solo sí es sí. En serio? Si te roban en tu casa mientras duermes y no hay violencia ni intimidación, no es un robo? Sí que lo es. Pues si estás inconsciente y te violan, es una violación. Una violación física y de tus derechos, de tu intimidad, de tu salud física y psicológica.

Por qué existe esa manía de culpar a la mujer por una violación? Pobres hombres que no tienen capacidad física de aguantarse las ganas… La culpa es de ellas por beber, por hablar con ellos, por llevar falta, por llevar pantalones, por sonreír, por hacerse las duras, por cambiar de opinión, por ir solas, por no ir solas, por fiarse… la lista es tan larga y está tan metida en el inconsciente colectivo de este país que hasta el código penal favorece al agresor

En la misma entrevista donde oí la noticia contaron que después de la sentencia de la manada de Pamplona se formó un grupo de expertos para estudiar un posible cambio en el código civil, y que el primer grupo que se montó no tenía ni una sola mujer. Si eso no es heteropatriarcado y androcentrismo que me muera ahora mismo…. vaya, sigo viva!

Claro que no todos los hombres son unos violadores en potencia ni unos machistas asquerosos. Claro que los hombres deben implicarse en los problemas de esta sociedad. Pero en cuestiones de seguridad de la mujer, creo que las mujeres, como parte implicada y como mitad de la sociedad tienen que actuar y decidir. Y el cambio en el código penal es una de esas cosas, porque sólo sí es sí y lo demás es un no