Un paseo matutino hacia el centro de Palma

Cómo cada sábado por la mañana he salido de casa para ir a nadar, eso implica darme un paseo por Palma. Me encanta andar por el centro por la mañana, cuando las tiendas no han abierto, y la gente empieza a salir de sus casas, disfrutando del fin de semana. Como algunos de mis amigos no han visitado nunca la ciudad, he pensado que describir este paseo matutino les puede ayudar a hacerse una idea, aunque sea idílica, de Palma.

Empezaremos el paseo en el puente de la Riera, justo al lado de la plaza Es Fortí. Es un lugar privilegiado de la ciudad, si miras a la izquierda se distingue la sierra de Tramontana de fondo, bajo un cielo de un azul indescriptible. A la derecha, ves el paseo Mallorca, que sigue el cauce del torrente, para llegar al mar en unos cientos de metros. Los árboles, los jardines y las gaviotas en el agua que baja, te transportan a otro mundo, donde olvidarte del trabajo y de los problemas. Es pronto y solo algún coche solitario rompe la tranquilidad del momento.jardines de la Misericordia

Me dirijo hacia la calle Bisbe Campins,  disfrutando de la tranquilidad y de la luz que se cuela por entre las ramas semidesnudas de los árboles. Se nota que la primavera está llegando. Una vez allí siempre evito la acera de la pastelería Cladera, que en esta época muestra al goloso todo su arsenal de monas de Pascua.  Lo mejor de esta calle es la llegada a los jardines de la Misericordia. Un oasis verde en el centro de Palma, la tranquilidad se ha instalado en sus bancos y se puede ver a solitarios lectores de diarios disfrutando del entorno.

Una vez en la Rambla disfruto de la vista de unos árboles todavía desnudos de hojas, que contrastan con la explosión de colores de las flores y plantas que las floristas se afanan en colocar. Resulta imposible pasear por la Rambla y no quedarse mirando alguno de sus puestos de flores. Estamos en época de fresias, y sus colores y su aroma impregnan todo el paseo hasta que llegas a las escaleras de la plaza Mayor.

Son unas escaleras que te suben a otra Palma, la ciudad comercial y más cosmopolita. Cuando llegas arriba puedes distinguir a los artesanos montando sus puestos de venta. Bolsos, collares, pulseras… todo empieza a tomar forma. Los mimos empiezan a preparar su dura jornada, bajo la atenta mirada de los primeros turistas del día, mientras que un grupo de jóvenes está preparando sus instrumentos y su disfraz para animar el día a los futuros paseantes.

El recorrido acaba en Vía Sindicato, dónde las múltiples tiendas empiezan a abrir sus barreras, mostrando sus escaparates a los pocos viandantes que estamos por allí. El sol todavía no se ha asomado en esta calle, que complementa la sombra con los colores de la ropa, zapatos y joyas que se muestran al público.

Ahora a nadar unas cuantas piscinas, una buena ducha y deshacer el recorrido hecho, pero dos horas más tarde, cuando el encanto del silencio ha dejado paso al bullicio de un sábado por la mañana en zona comercial y a una ciudad llena de turistas y no turistas disfrutando de sus calles.

Anuncios

Un comentario en “Un paseo matutino hacia el centro de Palma

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s