Practicando Pilates

Menuda paliza me pegué ayer en clase de pilates.

Hace poco menos de un año que decidí probar con eso de pilates. Había oído hablar mucho, pero no me había decidido a practicarlo. En diciembre vi una hora que me iba bien, y que tenía plazas libre, y ahí me lancé , de cabeza.

Es increíble ver a la gente con experiencia hacer pilates. Movimientos relativamente lentos, estiramientos…. y te dices: venga, va , esto no será para tanto…. Pues sí, lo es, para tanto y más. El primer día salí de la clase como una rosa, pero cuando llegué a casa no podía ni subir las escaleras.

Admito que mi forma física no es gran cosa, seguramente me moriría antes de acabar una clase de spinning o de GAP, pero practico algunos deportes: hago natación dos o tres veces por semana, me tiro dos horas pegando saltos en ritmos latinos, y de vez en cuando voy de excursión, a parte de ir andando al trabajo. Incluso con ese pequeño fondo físico, estuve tres meses a dejar de tener agujetas a la mañana siguiente de tener la hora de clase.

Ahora ya notaba los beneficios del pilates: más flexibilidad, los abdominales más fuertes, la falta de agujetas… así que por ir más pronto a clase y querer subir un poco el nivel, este mes me he cambiado a otro grupo de nivel superior.

Y ayer fue mi primera clase con el nuevo grupo: empezamos con unos estiramientos, como siempre, sin problemas… de repente al suelo y abdominales, piernas arriba y abdominales, piernas dobladas y abdominales, aguantarse con el cuerpo para arriba y mover las piernas estiradas arriba y abajo, y ahora una después de la otra, y lo mismo levantando el cuerpo … así una hora. Había momentos en que las piernas ya no podían mantener el ángulo de 90 grados ni aunque me las aguantaran, y que la zona de las costillas me dolía tanto que no podía hacer ni un abdominal más… lo que me consuela es que no fui la única, aunque sea la más joven de la clase. Incluso un musculitos desistió de los abdominales con las piernas estiradas para arriba antes que yo. Y la profe tan tranquila.

Para acabar nos volvemos a estirar, y yo pensando: por fin……pues no. Ahí estábamos, sentados, piernas separadas y estiradas, y la mujer suelta: ahora a estirarse hacia delante para tocar con el pecho al suelo!! Sin doblar las rodillas ni levantar el culete!!!! Pues el único pecho que llegó al suelo fue el de ella, por que lo nuestro era penoso: rodillas que se doblaban, pechos a dos palmos del suelo, …. Y ella diciendo: pero si es cuestión de voluntad. Claaaaaaaaaaaaaaaro, de voluntad de querer desmontarse y no volver a levantarse nunca más… que una ya no está para estos trotes… Cuando acabamos, lo único que quería era meterme debajo la ducha.

Hoy cuando me he levantado estaba contenta y feliz por que no tenía agujetas…. a las 10 he empezado a notarlas en el cuello (cuando llevas tantos abdominales haces fuerza con lo que sea para levantarte), y hace un rato todos los abdominales habidos y por haber me recuerdan su existencia cuando me quiero estirar. Por no decir que si llevo tiempo sentada, cuando me levanto parezco una vieja.
Pero bueno, se supone que estoy haciendo pilates para reforzar mi poco reforzada musculatura, así que como le he dicho a un par de amigas esta mañana: si sobrevivo, voy a tener unos músculos de infarto 😀

PD: me gustaría ver en una clase de estas a los que me han insinuado que el pilates es cosa de mujeres…

Algunas referencias:
http://www.metodo-pilates.com/
http://www.planetapilates.com/

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