Comedias románticas

Me considero una aficionada al cine, en general, sin discriminar demasiado el tipo de películas que puedo ver. Cada tipo de película tiene su momento. El de las películas románticas, en mi caso, el del bajón anímico.

Y no para animar precisamente. Ayer hablando puse este ejemplo: quién no recuerda la imagen de Bridget Jones depresiva con un helado (y quien dice Bridget Jones, dice otras muchas, que el cine repite mucho los clichés) Pues cuando estoy en ese plan, es cuando me castigo con películas de ese tipo: A conoce a B, A y B son superideales de la muerte aunque no se lo crean, A se enamora de B o viceversa, el otro se da cuenta de que también ( y si no ya insisten para que lo haga) y todos felices y contentos.  Como la vida real, no? y una mierda… (perdón por la expresión, pero se supone que la situación es la de quererlo mandar todo a la idem y estar enfadada con el mundo )

La mayoría de estas películas te muestran un montón de estereotipos que según como, me repatean: la insistencia, el “y fueron felices y comieron perdices”, el todo el mundo necesita su media naranja, … estereotipos que no existen en la vida real, sólo en la mente de los guionistas y productores. El príncipe azul no existe, y las princesas no son solícitas y delicadas.

Llamadme negativa, poco romántica, sosa y persona con horchata en las venas, pero puestos a crear situaciones que no pasan en la vida real, considero mucho mejor una invasión extraterrestre en toda regla, o una hora y media de suspense y de sustos. Ahí sí que desconectas.

Algunos me dirán, y no les contradiré, que por lo menos las comedias románticas son bonitas.  Pintan un mundo en el que pese a todo, siempre acaban las cosas bien y todo el mundo se quiere. Pues nada, en la variedad está el gusto. En las invasiones extraterrestres siempre acaban ganando los americanos, no? también acaban bien jejeje

Con esto no estoy diciendo que no vea comedia romántica. Ayer mismo cayó una, que quizás se salve un poco por no tener demasiado dulce. Lo que intento decir es que es un género que no me motiva cuando mi estado de ánimo es normal. Tiene que ser una obra sublime, o más comedia que romántica, para verla por iniciativa propia. Pero si alguien me dice para ir, seguramente vaya, me ría si es graciosa y tenga tema de debate para varios días si me siento inspirada (ya llevo una entrada y tengo dos más en la cabeza, así que la peli de ayer me pilló con las musas cerca)

En resumen, para gustos, colores, y para una depresión,  un helado y una comedia romántica.

De qué va la película?

Te puedes fiar del trailer de una película? Puedes saber de qué va simplemente con 2 minutos de escenas elegidas concienzudamente por el productor? definitivamente, NO

Cuántas veces hemos ido al cine entusiasmados por el trailer de una película, y hemos salido decepcionados porque las únicas escenas buenas son las del trailer? y cuántas hemos ido creyendo ir a ver una de acción y  resulta ser más lenta que el caballo del malo?

Un buen director, productor, o quien quiera que se dedique a vender la película puede hacer pasar una edulcorada historia de amor por una aproximación a Shakespeare.  Si saben vender, tendrán más espectadores. Si saben qué enseñar, también saben qué esconder.

Pongamos un ejemplo. El club de la lucha. Justamente una película en la que el trailer vende básicamente lo que se va a ver

Pero imaginaos que a alguien se le ocurre hacer pasar la peli por una historia de amor homosexual. Entonces el trailer sería así

Vale, es un recut ( una reedición del trailer en plan gracioso ) hecho por Diogo Pinto de Sousa, pero… a que cuela? Las imágenes son las de la película, los diálogos también.

Quién nos dice que en un trailer real no nos están tomando el pelo igual que en un buen recut? Hasta dónde nos dejamos engañar por varios minutos de película? hay que pensárselo dos veces antes de dejarse convencer por lo que nos venden…

El pueblo de los molinos de agua, un sueño de Kurosawa

Hace unos días, en el cineclub al que acudo cada semana, proyectaron Los sueños de Akira Kurosawa, del mismo Kurosawa. Un compendio de cortos que muestran los sueños de este director japonés.

Entre los sueños que nos presenta, hay pesadillas, sueños infantiles y mucha reivindicación ecológica. De todos ellos los que más me gustaron fueron dos: Los cuervos, un homenaje a Van Gogh; y El pueblo de los molinos de agua, un recordatorio de que lo mejor es llevar una vida sencilla.

Y si me tengo que quedar con alguno, me quedo con este último

Y es que El pueblo de los molinos de agua transmite felicidad, paz, calma. Nos recuerda que nosotros mismos somos los que creamos las necesidades. Claro que la electricidad, la tecnología, etc. ayuda, pero se puede vivir sin el móvil de última generación, nadie muere por ese motivo. Nos estamos convirtiendo en esclavos de la tecnología, y en vez de disfrutar de la vida gracias a los avances, dependemos de ellos para vivir. Hay que disfrutar más de la vida, de lo que nos da y de lo que tenemos, y no crearnos más necesidades de las que realmente existen.

Aquí dejo el sueño de Kurosawa, para disfrutarlo

Bailes de película

Aquí estoy, sentada en el sofá y viendo Déjate llevar, de Antonio Banderas, disfrutando de una película donde aprenden a bailar, donde el baile es la excusa para mejorar. La semana pasada vi Shall we dance? con Richard Gere, y no hace mucho Baila conmigo con Chayanne.

No puedo evitarlo, es saber que dan una película en la que el baile es el protagonista, y la miro. Creo que todo empezó con Fred Astaire y Ginger Rogers, luego con Gene Kelly. Hasta que llegó Fama.

Fama, que gran película y que gran serie. Vi todas las temporadas, me encantaba el personaje de Leroy y como su vida era bailar. Me gustaba todo. No ha vuelto a haber una serie como esa. Aunque admito que vi bastantes capítulos de Un paso adelante, nunca ninguna serie llegará a ser como Fama.

Y que decir tiene que Dirty dancing me cautivó. Quien tuviera un profesor de baile como Patrick Swayze… Quien pudiera bailar el mambo como ellos…

Películas de baile hay muchas, casi todas lo usan como medio para solucionar problemas, para demostrar que las diferencias pueden desaparecer. Quizás no sólo me guste ver bailar, quizás también me gusta el mensaje que envían. La cuestión es que me gustan las películas de baile y disfruto viéndolas.

Five days to dance, o el poder del baile

La música siempre ha tenido el poder de transmitir sensaciones, sentimientos, alegría o tristeza, melancolía. La música es capaz de emocionar hasta al más insensible. Y la música es capaz de hacer que el más quieto se mueva. Eso es bailar. Moverse cuando escuchas música.

No necesitas seguir el ritmo, simplemente dejarte llevar. Dejar que tu cuerpo se vea arrastrado por lo que oyes. Olvidar el mundo y disfrutar de la comunión del cuerpo con el sonido. Y si eso se consigue en un grupo de gente, el resultado es impresionante.

De eso trata el documental Five days to dance. Se trata de una pareja de bailarines que durante una semana trabajan con un grupo de alumnos de instituto para montar una coreografía. Como dicen en la sinopsis “Un pequeño plazo pero un gran reto: mover a las personas cuando el mundo nos paraliza. La danza obliga a esos jóvenes a romper sus roles justo en el momento de sus vidas en el que los roles sociales se están forjando. El líder deja de ser el más admirado, el tímido da un paso adelante… Bailar les obliga a tocarse. Se comunican, se igualan. Alguno no se liberará hasta el último instante.”

Ver como esos jóvenes olvidan sus problemas mientras bailan, como los grupitos se deshacen, como algunos superan sus miedos… ver eso logró emocionarme. Probablemente me vi reflejada, como una adolescente hace muchos años a la que una semana de danza le hubiera ido genial para superar miedos,  para enfrentarse a su aislamiento.

El baile tiene ese poder. Porque mientras bailas todo desaparece, y solo eres tú y la música. Nada más.

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Más información sobre el documental:

http://www.eldocumentaldelmes.com/es/documentals/239-five_days_to_dance.html

https://es-es.facebook.com/5daystodance