El trabajo, derecho y deber

Artículo 35 de la Constitución Española
1. Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre
elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una
remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que
en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo.
2. La ley regulará un estatuto de los trabajadores.
Más de uno se tendría que leer el primer punto

Bansky

Ayer vi el documental “Bansky does New York” , en el que se muestra el paso del artista callejero por la ciudad y lo que provocó en sus fans.

Resulta curioso ver como el arte afecta de manera de diferente a gente diferente. En el documental se puede ver a unos neoyorkinos persiguiendo las obras que este hombre hizo en la calle, a otros destrozándolas, o tapándolas, y a otros “robándolas” para luego venderlas. Y a otros muchos a los que el arte de Bansky les resulta indiferente. Incluso se puede ver cómo la policía está totalmente en contra de que se pinte en las paredes de la ciudad.

A mí Bansky me ha llamado siempre la atención. Normalmente la crítica hecha arte me llama la atención, y mucho de lo que hace es crítica. Tanto como para correr y pegarme codazos por ver una obra suya? creo que no, pero sí lo suficiente para ver el documental y decir claramente que alguna pieza no me gusta o no la entiendo.

Y es que muchos le consideran un dios, un ídolo de masas. Pero simplemente es un artista. Un graffitero que ha conseguido llegar a más gente y aprovecharse de ello. Que esconde su identidad? pues genial, así puede salir tranquilamente a  la calle. Que no vende sus dibujos? perfecto. Que los vende? Perfecto también, que de algo tiene que vivir el hombre. Que alguien es capaz de pagar cientos de miles de euros por una obra suya? Pues ya sabrá lo que hace, yo me los gastaría en otras cosas.

Por cierto, la última obra de Bansky sale hoy en múltiples diarios digitales

 

 

Azúcar,lo peor de lo peor… por ahora

Parece ser que lo que toca últimamente es poner al azúcar a caer de un burro. Lo peor que puedes hacer es comer algo que lleve azúcar. Y si comes, te verás condenado a los infiernos de la mala alimentación por los siglos de los siglos, aunque no sepas que eso llevaba medio terrón de azúcar en su composición. Que el desconocimiento no exime del delito.

Hasta dónde vamos a llegar? Y lo digo yo, que por motivos médicos he reducido la ingesta de azúcar refinado a la mínima expresión. Por eso quizás me veo con cierta autoridad para criticar esta excesiva (y temporal, seguro) mala fama.

Porque muchos de los detractores del azúcar no sé si tienen claro de lo que hablan. Se refieren al azúcar blanco? al azúcar moreno?  a la miel? a la lactosa? a la fructosa? a cualquiera de los azúcares dentro de los hidratos de carbono? Y es que resulta que la sacarosa, la fructosa o la lactosa son hidratos de carbono, y si no os lo creéis, mirad la web de la Fundación Española del Corazón.

No voy a ser yo quien niegue que un exceso de azúcar no es bueno para nadie, pero un exceso de lo que sea nunca es bueno. Ni demasiada agua, ni demasiada comida, ni demasiado sol, ni demasiado ejercicio, … ni demasiada demonización. Porque eso es lo que parece que están haciendo.

Me parece genial lo que hicieron desde la pagina http://www.sinazucar.org/, mostrar la cantidad de azúcar que tienen algunos productos alimenticios. La información es poder. Los diarios y las redes sociales se hicieron eco de tan loable estudio. Pero según mi opinión se olvidaron de informar dos cosas:

  1. Explicar cómo lo hacen: en la página hay un apartado muy interesante sobre cómo han sacado la información (de las etiquetas de los productos), qué tipo de azúcar puede haber, si es añadido o no, y cuánto pesa cada terrón de azúcar
  2. Compararlo con productos frescos no elaborados: por ejemplo, cuánto azúcar tiene una naranja? 9 gramos por 100 gramos según google; y un plátano? 12 gramos por cada 100; y una chirimoya?  Pues tiene de 14 a 18 gramos de azúcar por cada 100 gramos. Eso son 4 terrones de los que usan en la página, más o menos lo mismo que un bollicao, una ración de gelatina o una pizza individual.

Ni el lobo es tan fiero como lo pintan, ni es oro todo lo que reluce. Que hay que ir con cuidado con la cantidad de azúcar que se come, por supuesto. Pero no hay porqué demonizarlo y eliminar de tu lista de amigos a los que se ponen azúcar al café

 

Por cierto, lo del efecto contagio me está empezando a preocupar… ahora resulta que el robiol casero que me acabo de zampar tiene 10 gramos de azúcar (será por la harina y las pasas? o por el azúcar de la verdura? )

Promesas incumplidas

Que manía que tiene la gente de decir que va a hacer algo, para luego olvidarse de ello totalmente. Incluso algunas personas prometen que lo harán, y esa promesa se pierde en la memoria.

Con lo mal que me sabe a mí no hacer lo que he dicho que haría, y lo poco que se preocupan algunos. Supongo que es cosa de mentalidad, forma de ser, empatía, o vaya usted a saber.  Nadie es igual, y nadie se preocupa por las mismas cosas.

El problema viene cuando te das cuenta que los que se preocupan de cumplir lo que prometen son los menos, y que el círculo no se amplía demasiado si se añade a los que piden disculpas. Será por eso que evito pedir favores…

Y cuando te encuentras en uno de esos casos en los que alguien se ofrece a hacer algo y no lo hace, cómo se actúa ante eso? Básicamente puedes reaccionar de tres maneras:

a) Cabreándote: mandando a freír espárragos a todos los informales que de boquilla hacen de todo, y a la hora de la verdad desaparecen.

b) Pasando de todo: de ellos o de sus promesas, a elección del consumidor. Oírlos como quien oye llover, y no hacer ni caso de lo que dicen, porque .. para qué?

c) Aplicando inteligencia emocional: la idea es dejarles clarito, pero sin insultar, que su actitud te molesta y que no importa que gasten saliva para prometer algo.

A pesar de que lo ideal es aplicar inteligencia emocional, admito que estoy abonada a la opción b. Tengo por costumbre preguntar por lo prometido una vez, como máximo dos. Si no hay respuesta, paso completamente del tema. Y si la que incumple soy yo, aunque lo paso mal y pido mil disculpas, me estoy empezando a plantear que tampoco es tan importante la palabra dada.

Visto lo visto…

 

 

 

 

Before the flood

Hace unos días tuve la oportunidad de ver el documental de  National Neographic “Before the flood”, antes del diluvio. Se trata de una película documental, producida por Martin Scorsese, en la que Leonardo Dicaprio, como embajador de la ONU en cuestiones de cambio climático, da a conocer como está el mundo actualmente en cuestiones medioambientales. Y la conclusión es que está que da pena.

Dicaprio compara la evolución de la Tierra con el cuadro “El jardín de las delicias” de El Bosco. Un cuadro, que por cierto, siempre me ha gustado, y del cual se puede sacar mucho jugo.

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/a/ae/El_jard%C3%ADn_de_las_Delicias%2C_de_El_Bosco.jpg

De Hieronymus Bosch (hacia 1450–1516) – Galería online, Museo del Prado., Dominio público, Enlace

Ahora mismo estaríamos en el cuadro central, donde la cosa se está desmadrando. Eso según dice el documental, pero después de verlo me inclino más a colocarnos en el trozo de marco a punto de caer en la tercera parte: el desastre total.

Bosques destrozados en Canadá para obtener petroleo de la arena, selvas tropicales deforestadas en Sumatra para hacer aceite de palma, gente enferma y teniendo que usar mascarillas en China por el carbón, metros y metros de profundidad perdidos en los hielos del ártico, Miami inundad cada dos por tres por la subida del mar, sequías, huracanes, … y la gente sin hacer ni caso.

Mucho protocolo de Kyoto que no se siguió, mucho acuerdo del clima de París del que van a pasar completamente. Pero si en España mismo, que el documental pone como ejemplo del uso de energía solar, se está gravando el uso de las energías renovables e intentando a toda costa usar fracking y buscar petroleo en las cercanías de Baleares y Canarias (tiro que les ha salido por la culata, por suerte)

Entre todos deberíamos hacer algo, el ser humano está aquí de prestado, no somos los reyes del mambo ni hay dinero para irse a otro planeta y destrozarlo también. Toca vivir aquí y si no vamos con cuidado, vivir se complicará más de lo que ya lo es ahora mismo.

Enlaces:

Web de Before the flood: https://www.beforetheflood.com/

Before the flood en National Geaographic: http://channel.nationalgeographic.com/before-the-flood/