Junto al mar

A veces las ideas se repiten…

vivencias, manías y mil cosas que contar

A veces los pensamientos, las ideas, se acumulan en la cabeza. En esos momentos, lo único que quieres es que tu mente quede en blanco, que todo eso que no te permite estar en paz, desaparezca, y poder disfrutar del momento.  Aunque el momento sea insignificante.

Entonces te das cuenta de que es una suerte vivir cerca del mar. No hay nada más relajante que pasear junto al agua en constante movimiento. Oyendo el rumor de las olas. Viendo los rayos de sol reflejados en la superficie. Dejandose llevar por la tranquilidad de un mar en calma, un mar que tiene mucho poder, pero que sólo lo muestra en contadas ocasiones.

Pasear junto al mar, con la brisa acariciandote la cara, puede hacer que por un momento te evadas de tus problemas. Sólo hay que dejar que tu mente sea invadida por la paz que emana de su inmensidad, por el movimiento…

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El trabajo, derecho y deber

Artículo 35 de la Constitución Española
1. Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre
elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una
remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que
en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo.
2. La ley regulará un estatuto de los trabajadores.
Más de uno se tendría que leer el primer punto

No quiero dar pena

Cuando tengo una mala racha físicamente, y alguien me pregunta cómo estoy, tengo tres opciones: o decir que bien, y ahí se acabó la conversación, o hacer cachondeo con mis lesiones, o contar la verdad. La tercera opción queda reservada a momentos y personas clave.

Y esta semana he acudido a esa última opción alguna vez. El resultado, en una de las ocasiones, ha sido el último que quiero: que sientan lástima por mí.

Sí, tengo una enfermedad crónica. Sí, tengo malas rachas en las que se me acumulan lesiones. Sí, tengo días en los que los ánimos me abandonan. Pero cuando se lo cuento a alguien, lo que no busco es dar pena. No quiero que sientan lástima. Entiendo que puede ser una primera reacción. Probablemente yo también la tendría. Entiendo también que lo hacen desde el cariño. Pero mi intención no es que piensen: “pobrecita”. Mi intención es mostrar mi confianza en la persona que me escucha, quizás desahogarme con alguien, quizás buscar un poco de apoyo, un poco de cariño, quizás simplemente hablar… Sé que es difícil acertar en una situación así.

Simplemente no quiero dar pena a nadie. No quiero que nadie sienta lástima por mí.

Simplemente me basta con que los que están, sigan ahí.

PD: a los que estáis siempre ahí, todo el amor y cariño que no sé cómo dar