Esas canciones pegadizas que odio…

Llevo dos días con una canción metida en la sesera. Qué digo canción!, estribillo simplemente. Incluso palabra, me atrevería a decir.

“Malamente”

Ahí está, introducida a fuego en mi cabeza por obra y gracia de las noticias de la radio y de la tele. Porque por lo visto la cancioncita lo “peta”, es lo más, y la cantante está nominada a no sé cuantos Grammys sin haber sacado ni un disco.

Pero si incluso dudo que la palabrita en cuestión esté reconocida por RAE (dios mío!! sí que está!! dónde vamos a llegar?) Siempre me ha sonado a falta de cultura (como asín en vez de así, o trabajemos en vez de trabajamos) y ahora está en boca de todos.

Bueno, y la cancioncita… tela con la cancioncita. Yo creo que se me ha pegado lo de malamente porque no entiendo casi nada de lo que dice. Y la música también se las trae. He rebuscado por las redes y es algo así como trap aflamencado (porque flamenco atrapado no suena a lo mismo, verdad? )

La cuestión, que la canción me pone de los nervios y encima se me pega… Me sorprendo a mí misma diciendo “malamente” con soniquete cuando menos me lo espero.

Ya me pasó con el dichoso “Despacito”, que tiene está hecho para aferrarse a las neuronas desocupadas (buscadlo en goolge y veréis), y a base de machaque en los medios, lo consigue. Y yéndonos un poco más para atrás el “ai se eu te pego” que ni siquiera sabía la gente ni lo que decía, fue grabado a fuego en las mentes de mucha gente inocente.

Y para que yo no sea la única con el dichoso “malamente” incrustado en mi mente, aquí os dejo un vídeo con la canción (y que disfrutéis del fin de semana repitiendo la tonadilla)

 

Anuncios

Parecidos razonables

Estaba yo esta mañana escuchando música clásica (clásica, barroca y similares, no vamos a diferenciar ahora) para abstraerme del ruido ambiental del trabajo, cuando de repente ha sonado algo que me ha llamado poderosamente la atracción. Tanto que he parado la música y he vuelto al principio.
Y es que juraría que estaba sonando parte de la banda sonora de Tiburón. Más exactamente lo que se oye justo cuando el tiburón va a atacar.

He mirado y spotify ponía claramente que se estaba reproduciendo la sinfonía nº 9 en mi menor, opus 95 “del nuevo mundo”, de Dvořák. Vamos, nada que ver con Tiburón y John Williams.

O sí?

Esto es lo que suena en tiburón ( escuchad los primeros segundos)

y esto es lo que suena en la sinfonía del nuevo mundo ( de nuevo escuchad los primeros segundos)

A que no son imaginaciones mías?

De hecho, seguro que os recordará a más obras.

Buscando, buscando, he encontrado que la escena final de la Guerra de las Galaxias (John Williams otra vez) tiene reminiscencias a la Sinfonía de Dvořák (http://www.subliminalia.com/2012/07/star-wars-temp-track-una-reconstruccion-musical/)

y he visto en foros que también coinciden notas con la 9ª sinfonía de Beethoven y con parte de la banda sonora del Señor de los Anillos (pero mi nada privilegiado oído no se ha dado cuenta)

La cuestión, que la dichosa sinfonía suena mucho (seguro que algún anuncio también la ha utilizado) y que me ha hecho entretenerme un ratito y tener ganas de buscar más parecidos razonables cuando tenga tiempo libre suficiente

 

No todo es lo que parece

Hace poco fui con unos amigos a ver un festival de cortos sobre música y baile. Algunos de ellos me gustaron, otros llamaron poderosamente la atención. Entre ellos el que os presento en este post.

Se llama Life in grey y es, en realidad, el videoclip de la canción del mismo nombre del grupo Point Point, especialistas en música electrónica.

El vídeo presenta lo que parece una clase de ballet, o una coreógrafa con sus bailarinas. Luego se transforma en algo parecido a un anuncio de Mago o de Zara. Pero no todo es lo que parece, y por eso hay que acabar de ver el corto ( ojo spoiler: si no te gustan las pelis de miedo no lo veas hasta el final)

A mí me pareció sencillamente genial

With or without you

A veces la memoria te juega malas pasadas. Otras, te trae bonitos recuerdos.

Esta mañana he oído en la radio With or without you, de U2, como otros muchos días. Y como otros muchos días, el locutor ha recordado que se cumplen 30 años de la publicación del mítico The Joshua Tree. Pero lo que no ha sido como otros muchos días ha sido mi memoria.

De repente de me he acordado de alguien.

Me he acordado de él.

Un chico con el que fui a clase, en el instituto, hace unos 30 años. Moreno, ojos negros, pelo algo largo, vestido de negro, chaqueta de cuero, de francés en vez de inglés, repetidor.

Probablemente no cruzamos más de dos frases en todo el curso. No lo recuerdo. Tampoco recuerdo su nombre.

Pero sí recuerdo sentarme a su lado en clase y recuerdo su cuaderno. Un cuaderno con un dibujo de un árbol y escrito debajo: “The Joshua Tree”. Recuerdo pensar que siendo de francés, que curioso que siguiera a un grupo irlandés. Recuerdo que nunca fui capaz de decirle que a mí también me gustaba U2.

Recuerdo que él estaba a otro nivel.

See the stone set in your eyes
See the thorn twist in your side
I wait for you
Sleight of hand and twist of fate
On a bed of nails she makes me wait
And I wait, without you
With or without you
With or without you
Through the storm we reach the shore
You give it all but I want more
And I’m waiting for you
With or without you
With or without you
I can’t live
With or without you
And you give yourself away
And you give yourself away
And you give
And you give
And you give yourself away
My hands are tied
My body bruised, she’s got me with
Nothing to win and
Nothing left to lose
And you give yourself away
And you give yourself away
And you give
And you give
And you give yourself away
With or without you
With or without you
I can’t live
With or without you
Oh
With or without you
With or without you
I can’t live
With or without you
With or without you